Mis estimados lectores, antes que nada una disculpa por no actualizar este espacio pero he estado muy ocupada siendo una mujer trabajadora y de paso, buscando a mi príncipe azul, que presiento se acerca cada vez más. Pero hoy les voy a contar una de mis tantas historias románticas y espero quizá dejar en ustedes una semilla para que no les pase lo mismo que a mi.Hace ya un par de años, me metí a estudiar un diplomado en una conocida universidad de México que impulsaría mi carrera y que haría que mis noches de soledad se volvieran útiles. El primer día de clases fue como en todas las instituciones académicas, se va el tiempo en presentaciones, sin embargo, conocí a uno de los hombres más especiales de mi vida.
Un chico rubio, un tanto metrosexual y por sobre todas las cosas, sexy, había hecho que mi colegiatura valiera la pena. Entró, se sentó junto a mí y se presentó con una voz de locutor de radio y una seguridad que llegaba al cielo.
- Hola, me llamo Daniel.
- Polly, mucho gusto.
Luego de aquella primera mirada, se dio lo que se tenía que dar, ya que al terminar la clase casi siempre íbamos a cenar, al cine o a algún club. Tras contarnos nuestras vidas y abrir nuestros corazones uno al otro, era inevitable que nos diéramos nuestro primer beso en una cena romántica. Él era caballeroso, cariñoso, sensible y detallista. Daniel era simplemente el hombre de mis sueños, tenía todo lo que había deseado y más.
Pasaron 3 meses de sueño, y como todo buen sueño, éste tuvo un final. Se acercaba el fin de curso cuando Daniel me dijo que había recibido una oferta para irse a estudiar a Europa, sería un año cuando menos y quizá conseguiría trabajo allá.
- Es una buena oportunidad.
Me dijo con el corazón en la mano y yo, inmediatamente me imaginé sentada en el avión con él, dejando mi vida atrás y limpiando el apartamento en Amsterdam mientras él estudiaba. O peor aún, haciendo croquetas de atún mientras él visitaba La Torre Eiffel con su grupo de nuevos amigos. ¡Por Dios! ¡No me pidas que vaya contigo! ¡No me pidas que renuncie a mi vida!.
Pero no sucedió ni una ni otra...sucedió algo que no esperaba.
- Polly...hay algo que me haría quedarme...
- ¿Qué?
- Mírame a los ojos y dime que me amas.
¿Queeeeeeeeeeeeeee? Tres meses y ¿quieres que te diga que te amo? Sí, lo amaba pero...y si este amor duraba un par de semanas? Si este amor duraba un par de meses? Su beca estaría arruinada y yo, me sentiría fatal por haberlo hecho quedarse por un estúpido capricho.
- Daniel...tienes que ir a Europa.
Dije siendo lo más amable posible aunque en realidad le estaba diciendo -NO TE AMO- con otras palabras...jamás había creído en el amor a primera vista, tres meses de relación eran poco tiempo aunque 9 años con un individuo tampoco habían sido muy fructíferos. Estaba desconsolada, estaba entre la espada y la pared pero finalmente decidí que decir "Te amo" no es cosa fácil...
Daniel se fue, lo acompañé al aeropuerto y cuando se iba mi corazón gritaba TE AMO pero mi garganta estaba cerrada. Cualquier palabra que dijera iba a sonar a llanto y no quería demostrar debilidad, al final dejé que se fuera. Subí a mi coche y lloré....Dios...como lloré.
Pasaron semanas y no supe de él, lo pensaba demasiado y mi corazón genuinamente lo extrañaba. ¿Y qué si era el amor de mi vida?
Tomé el teléfono y marqué a su departamento.
- Hello?
- Daniel? Soy yo, Polly....
- Polly! Que gusto escucharte, te extraño!
- Yo también...
En ése momento, tres semanas después de que él partiera, estaba dispuesta a jugármela, le diría que lo amaba, que quería estar con él y que...
- Polly...estoy un poco ocupado, conocí a una chica brasileña acá....
- Que guuuuustoooo! Que bueno por tí Daniel, te lo mereces.
NO! NO! NO! No podía ser! Daniel ¿me había reemplazado en 3 semanas? Pero claro, era mi culpa. Ahora todo lo que tenía era esperanza de que no funcionara y se diera cuenta que yo era la mujer de su vida.
Pasaron un par de meses, en los que claro, no le hablé porque mi ego estaba herido y me habían ascendido en mi trabajo, pero una mañana, mi celular comenzo a sonar. Era Daniel y lo que habría de decirme, cambiaría nuestras vidas para siempre...
CONTINUARÁ....















