Hace unos años me pregunté…¿Lo largo de una relación nos garantiza el éxito para llegar a ese final de cuento de hadas?...
Al ser adolescente y encontrarte con el tan romántico, soñado e idílico amor, el resto no importa, lo de menos es si él es: trabajador, emprendedor, ambicioso, con principios y valores firmes, musulmán, católico, judío…da igual. Lo único que aquí importa es vivir el día a día sin importar el resto. Pero existimos otro tipo de adolescentes, los que desde que tenemos uso de razón hemos soñado con lo que yo siempre llamo “Familia Fisher Price” jurando que él, sí, ese gran héroe que nos acompaña a lo largo de esa etapa, será el que se quedará a nuestro lado para siempre, y he aquí donde comienza la historia...
Al ser adolescente y encontrarte con el tan romántico, soñado e idílico amor, el resto no importa, lo de menos es si él es: trabajador, emprendedor, ambicioso, con principios y valores firmes, musulmán, católico, judío…da igual. Lo único que aquí importa es vivir el día a día sin importar el resto. Pero existimos otro tipo de adolescentes, los que desde que tenemos uso de razón hemos soñado con lo que yo siempre llamo “Familia Fisher Price” jurando que él, sí, ese gran héroe que nos acompaña a lo largo de esa etapa, será el que se quedará a nuestro lado para siempre, y he aquí donde comienza la historia...
Año 2004, una de esas trágicas mañanas de martes, me desperté y viví los más largos 5 minutos de mi vida…sí, esos dónde el mundo se te viene encima de pensar en ese interminable y tortuoso camino a la regadera y piensas ¿por qué salir de esas deliciosas sábanas que con tanta insistencia suplican me quede entre ellas?...¡LEVANTARME!... en un día que ni siquiera debió de haber existido ¡MARTES! no es inicio, no es mitad, ni es fin de semana…y como siempre afirmando que nunca debió de haber existido, realmente terrible…en fin…Esos pensamientos sólo me tomaron parte de los 5 minutos, al terminar con esos tortuosos pensamientos me llegó uno muchísimo peor… ¿Qué he hecho los últimos 8 años con mi vida sentimental?...¿Acaso en esta relación voy a encontrar lo que siempre he buscado?...ya no tengo 16 ahora tengo varios más…¿pero existirá alguien más?...Que miedo, que angustia…!!!Pero, ¿qué tan fácil es terminar con una larga relación? de esas donde ya tú y él se conocen perfectamente, los unen momentos que van de lo maravilloso a lo monótono, la costumbre quizá se vuelve el lazo más fuerte, las mariposas que sentías en el estómago cuando él te tocaba entraron en una retro-fase y ahora se encapullan, se vuelven gusanos, y bueno mejor ni hablar de las familias que ya se ven entrando por esa alfombra roja al altar viéndote pasar vestida de blanco con gran sonrisa tras el rimbombante y melodioso sonido de la Marcha Nupcial. Tú has vivido dedicada a él preparándote para ser “La Esposa Perfecta” esa que todos quieren y que por supuesto tú has soñado ser y así tener la “Familia Fisher Price”.
Después de ese martes, me llevó 365 días más discernir si lo que quería era continuar en la espera de ese gran anillo en mi mano izquierda o salir corriendo y empezar una vida nueva, sólo tenía claro que el año 9 de relación corría y no veía venir ese momento donde él iba a decir esa tan esperada propuesta “¿Quieres casarte conmigo?”…
Así llegó el segundo mes del año y todo giraba alrededor de la boda de mi mejor amiga, por cierto pariente muy cercana del hombre en mención y me sentía atrapada, mi decisión ya había sido tomada, pero como romper con él 5 días antes de tan esperado evento, ¿qué dirían todos? En mi mente veía las quijadas en el piso y las preguntas de varias lenguas viperinas, - ¿Cómo? ¡Pero si eran la pareja perfecta! ...Seguro ella ya sale con alguien... ¿Será para presionarlo? -...Bla, bla, bla…
Yo me sentía como en un tunel sin fin, donde el único pensamiento era que la decisión estaba tomada y no había marcha atrás, así que no me importó…busqué el momento menos oportuno (ja ja ja ¿acaso existe uno oportuno?) Y expresé todas y cada una de las causas que me hacían terminar, pero en realidad era sólo una…9 años de mi vida y a ti te da miedo!!!...Creo era más que suficiente, y mi PRINCIPE se convirtió en un adorable SAPO.

Han pasado ya varios años tras ese despiadado pero afortunado acontecimiento, no pasó nada absolutamente nada negativo, por el contrario, hoy considero que he crecido lo suficiente en todos los aspectos y algo puedo asegurar…Mi PRINCIPE tendrá una gran cualidad…será un hombre con decisión…
¿Cuántos sapos más habrá que besar? No importa el número, lo único que aquí importa es que al final estaré junto a ese PRINCIPE…
No hay comentarios:
Publicar un comentario