Ese sábado nos disponíamos a despedir a Eduardo por su salida del país por cuesti
ones laborales y a festejar el cumpleaños de Federico por la noche, así que un gran sábado nos esperaba. Saqué del closet los zapatos favoritos ( esos con los que me siento que camino por el cielo), con ellos sería suficiente para sentirme con la actitud necesaria para enfiestar como lo hace la gente grande…listo ¡Vámonos! La comida fue realmente divertida al menos Eduardo parecía contento con el nostálgico momento. Ni siquiera puedo recordar cuanto ron corría por mis enfiestadas venas cuando decidimos partir al siguiente evento en filita india y coreando esa melodía carnavalesca ta ra ra ra ra…Brasil, Brasil!!!...
Entramos a casa de Federico y la fiesta no invitaba a quedarse más de 1 hora pero había que pasar lista, en fin, decidí dar la vuelta al ruedo cuando de repente apareció Vicente y junto a él un apuesto PRINCIPE que hizo que los tacones con los cuales flotaba en el cielo cayeran y pisara el suelo para después volver a subir pero como en una ráfaga de f
uego. Ese príncipe resulto ser Rafael, oriundo (que palabreja ¿no?) de un lejano estado del norte del país, era tal cual lo había tenido en mente por mucho tiempo, así que debía de recobrar la postura y hacer lo propio…en ese momento me parecía estar dentro de una espesa nube rosa pastel y como siempre hice una historia en menos de cinco segundos.
Comenzamos a platicar y Vicente lo presenta como a continuación describo “Rafa, te presento a Polly…ah que por cierto estuvo a punto de ser tu prima” en ese momento mis tacones de nueva cuenta volaron pero ahora para golpearme en la cabeza y una fuerte e incómoda tos salió de mi…resulta que Rafael era primo de aquel ex sapo mío que les platiqué (¡en efecto el de los 9 años!…ja ja ja…) Sentí que la vida no era justa conmigo…en fin. Seguimos platicando y el lindo sapito poco a poco tenía más cara de PRINCIPE, la plática era realmente divertida…ya para ese momento sólo platicábamos mi PRINCIPE y yo el resto había decidido alejarse del romántico escenario…con tanto ron que en mis venas seguía corriendo yo ya no sabía si realmente se convertía en intenso el momento o era sólo un efecto derivado de mi estado.
Él no dejaba de presumir su norteña personalidad y no perdía oportunidad de buscar un beso…yo me sentía un tanto confundida pues imaginen, primo de un ex sapo con el que duré una eternidad, eso sonaba muuuuy sucio! Así que decidí desaparecer un segundo y acudí a pedir consejo al grupo de mis principescos amigos, lo que no garantizaba un buen resultado y así fue…consideraron que yo no debía limitarme pues eran primos un tanto lejanos…así que pase al baño y me di lo que vulgarmente llamamos manita de gato para regresar a los brazos del personaje y atacar…
Que actitud!!...regresé y a los dos minutos yo me fundía en esos dulces y norteños labios, así que pasó un buen rato donde lo pasamos realmente bien…pero llegó una terrible noticia mi adorable PRINCIPE salía en el primer vuelo del domingo…noooooooooooooooo!!! Eso no podía ser…!! Así
que llegamos hasta mi coche donde él ante mis ojos de borrego atolondrado no pudo resistirse y pasamos horas dentro de mi coche tratando de cambiar el vuelo sin resultado positivo (entre otras intensas cosas mmm…ahhh!! jajajaja)
Así que nos dieron las 6:00 de la mañana…a mi no me importaba si mis queridos padres me dejarían entrar a casa (pues las niñas bien no hacen eso, o al menos no lo cuentan), pero hacía mucho tiempo no vivía un momento así, finalmente después de intercambiar teléfonos, correos y demás dato que pueda servir y con mi mano marcada en la ventana del coche como en Titanic era hora de despedirnos.
Al día siguiente y sin expectativa alguna ya que nunca pudimos cambiar el vuelo decidí volver a la realidad, pero de verdad era imposible desprenderme de ese recuerdo, lo que había experimentado era un coctel de oxitocina con dopamina y endorfina…y me queda claro que sí, lo único que yo sabía es que había sido realmente intenso…por la tarde de
celular sonó al checar el display no reconocí el número así que con tono desanimado dije: "Bueno…" ¡¡¡Ay Dios!!! era él “Hola…¿cómo estás? “ bueno…en ese momento sentí que la virgen me hablaba obvio apliqué el típico –Quien habla- que resulta ser como una antigua táctica de dos pesos para elevar tu rating…total que quedamos en vernos, no puedo siquiera explicar lo maravilloso que ese domingo fue, a tal grado que la cita concluyó a las 4:00 a.m.
Nos despedimos y así terminaría lo que yo llamo un intenso affair de fin de semana…por la noche del lunes recibí una motivante llamada, la de él, y desde ese momento no paraban las llamadas de ambos, a las dos semanas seguíamos manteniendo constante comunicación lo cual me motivaba a creer que quizá las cosas marcharía bien…a la tercera semana se comunica conmigo por la mañana y me cuenta que su abuelo que vivía en México había muerto y llegaría por la noche, me pidió acompañarlo al velorio…¡Que miedo! Toda mi ex familia política estaría ahí y yo llegando del brazo del primo lejano, era lo más bizarro que me había sucedido en cuestiones luctuosas….
En fin así lo hice, las habladurías eran imparables pero yo me sentía orgullosa y feliz de su brazo…al tercer día él regreso a esa lejana tierra de donde provenía y realmente me entristecí,
la comunicación fluía a la perfección, intercambiábamos tantas llamadas como correos…y en uno de esos correos…resultó que el PRINCIPE que no sólo era tierno y romántico sino que también bromista y desconfiado…y una mañana me envía un mail .
Se trataba de una de esas estúpidas cadenitas donde se suponía que en una tabla y a través de una formula te sacaba como resultado tus posibilidades amorosas con tres individuos, me pareció una tontería pero mientras tomaba mi café de rutina de las 9:30 a.m. no podía dejar de hacerlo ja ja ja…para descubrir que los resultados se le enviaban a él que por ningún motivo en especial aparecía en tercer lugar…Oops!
A los pocos segundos recibí una llamada con tono de gran molestia dándome las gracias por haber participado en su vida…no dí grandes explicaciones, trate de calmar el momento pero fue imposible…busqué con un par ¿? bueno con tres, cinco o hasta diez llamadas aclarar el punto (para él resulté ser una acosadora)…ja ja ja!!
Yo me pregunto ¿una estupidez puede terminar con una gran historia?…lo único con lo que puedo concluir es ratificando esa frase de “El que busca encuentra”. Por eso mis estimados lectores, tengan cuidado cuando traten de obtener información extra, porque pueden terminar con una apasionada historia de amor.
Como siempre les reitero mi más pura fe en que sí existe el príncipe azul, verde o amarillo…Así que sin perder más tiempo…queridas a seguir besando sapos!!!
1 comentario:
Dulce Polly, que historia, si hubiera estado ahi no lo besas. Yo si hubiera sido tu angelito que te hubiera jalado las orejas. jejeje.
saludos amiga.
Polly's Friend
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